Museo en casa

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Jaime Guevara

Que no destruyan los páramos

Esta obra reflexiona sobre la preservación de los páramos, al tiempo que perpetúa el espíritu y la memoria de los pueblos indígenas Pastos y Quillacingas, primeros hacedores de la técnica ancestral Barniz de Pasto; que se elabora a partir de una resina natural de un arbusto silvestre llamado Mopa-mopa.
Jaime es un artista plástico nacido en Pasto, con una investigación y producción de la técnica Barniz de Pasto, patrimonio cultural inmaterial colombiano.

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Samuel Lasso

Este era el camino

En la fotografía se muestra una cascada, a punto de secarse y al límite del olvido. Esta obra representa la manera en que fluye la mente y plantea cómo la vida se vuelve eterna gracias a la memoria: sólo lo que recordamos existe.
Samuel es un artista plástico nacido en Pasto, cuya obra ha sido exhibida en Colombia, Estados Unidos, Brasil, México, España, Perú, Argentina, entre otros.

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Fabio Melecio Palacios

Se sana, se limpia

“Con esta obra el artista nos invita a pensar en los oficios de curanden dibujo representa elementos que las comunidades afrodescendientes a usan para limpiar el cuerpo de las impurezas y así sanar.
Fabio es un artista plástico y docente nacido en Tumaco, residente en el Valle de by Cauca, ganador del VI Premio Luis Cabellero en el 2011."

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Ana Lucia Tumal

El Escape de la memoria y la razón

“Las dos esculturas que componen la obra, unidas por sus cabellos, representan la memoria y la razón. Elaboradas en barro cocido, cada una tiene la edad de la ciudad de pasto: 482 años. Las dos están tratando de escapar al invento de la ciudad, simbolizando por las cuatro paredes, para regresar a un mundo natural donde podemos sanar."

- Ana Lucía Tumal

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Alvaros Barrios

Alegría de la Paz

“La intención de los Grabados Populares publicados en medios de comunicación desde 1972 hasta el presente es poder llegar por un hecho artístico al mayor número de personas. En esta oportunidad, el Museo de Memoria de Colombia ofrece la reedición de un grabado publicado en El Heraldo en 1984, realizado como un aporte a la reflexión sobre el cese al fuego pactado por el presidente Belisario Betancur con tres grupos armados de la época, y que en la actualidad habla de la necesidad de darle continuidad al cumplimiento de los Acuerdos de Paz.”

- Álvaro Barrios

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Nohemí Pérez

La señora que recoge naranjas

Esta obra hace parte de un conjunto de dibujos realizados por la artista para la exposición SaNaciones, diálogos de la memoria, del Museo de Memoria de Colombia.

La señora que recoge naranjas es la representación de una escena típica de la cultura Caribe que invita a pensar el regreso al campo abandonado por culpa de la violencia como un mecanismo de sanación.

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Juana Alicia

Mujer pariendo la paz en Montes de María

Esta obra surge en el contexto del trabajo llevado a cabo por las Tejedoras de Mampuján, un colectivo de mujeres víctimas del conflicto armado que tejen colchas de retazos para contar sus historias y resignificar su dolor.

Con Mujer pariendo la paz en Montes de María, la artista representa la resiliencia de la mujer en el conflicto y su rol en los procesos de transformación social.

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Enosh Arias

Guardianas
de vida

Realizada por un fotógrafo joven perteneciente a la comunidad kankuama, esta obra muestra la cotidianidad del pueblo indígena arhuaco.

Para el artista, la sanación es posible gracias al cuidado colectivo, una labor que ejerce como director del programa radial #VocesKankuamas y del canal informativo El Mochilon TV.

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Eusebio Siosi

Los sueños
de Outsü

Artista perteneciente a la etnia indígena Wayuu Clan Ipuana. Su proyecto Los sueños de Outsü gira en torno a una ceremonia sagrada, donde miembros de la comunidad se encierran voluntariamente durante varios días con la Outsü [soñadora], una guía espiritual con la capacidad de interpretar sueños y predecir acontecimientos.

Con esta obra, Siosi busca preservar tradiciones propias de la cosmogonía wayuu a través del video y el performance.

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Dayro Carrasquilla

Recetario Nelson Mandela
Resiste en verde

Artista nacido en la costa Caribe, con un trabajo que busca visibilizar las dinámicas sociales del barrio Nelson Mandela en la periferia de Cartagena. Un escenario que refleja las dificultades sociales y los modos de ser de los habitantes de este territorio, mayoritariamente desplazados por la violencia; que luego de llegar allí, viven formas de revictimización producto de la ausencia institucional.

En el Recetario Nélson Mandela. Resiste en verde están los saberes, algunos ancestrales, de quienes encontraron en este barrio un horizonte de vida. En palabras del artista: “Aquí podrás encontrar las voces de los que han atesorado consigo los saberes del monte. Aquellos ofrecidos a un Mandela que tiene apego a las plantas medicinales y se estropea por la ausencia de centros médicos”

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Alexandra Gelis

Estera: plantas medicinales y resistencia

Estera hace parte de una obra multiplataforma compuesta por una página web y una video instalación que incluye dibujo y fotografía.

El objetivo es mostrar la relación que se establece entre los habitantes de La Bonga, en San Basilio de Palenque, quienes fueron desplazados hacia La Bonguita, y sus antiguos territorios a través del cuidado de las plantas y los saberes que estas proporcionan.

Con sus raíces y bejucos, Alejandro, agricultor y artesano, y Ambrosio, médico tradicional, intervienen en la elaboración de la obra junto a Gelis. Para la artista, esta obra habla del proceso “de desarraigo con raíz” que viven estas comunidades.

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Rafael Posso

Testigo vivo de la masacre Las Brisas [Cicatrices]

Compositor, dibujante y sobreviviente del conflicto armado en los Montes de María.

Su obra Testigo vivo de la masacre Las Brisas [Cicatrices] representa lo ocurrido el 11 marzo del 2000, cuando 150 paramilitares al mando de Rodrigo Mercado Pelufo masacraron a 12 campesinos frente a un árbol de tamarindo.

Este árbol es importante porque, además de ser un punto de encuentro, simboliza los diferentes momentos de violencia por los que ha pasado la comunidad. Según sus propios testimonios, durante los más de diez años de desplazamiento, “el tamarindo ni creció, ni floreció, ni dio frutos”, y “ahora que la gente está volviendo, el árbol ha empezado de nuevo a retoñar”.