Nacida en Tibú (Catatumbo), Nohemí Pérez es la única artista de este eje que no pertenece a una comunidad indígena. Sin embargo, su trabajo es un ejercicio de reflexión sobre el impacto del conflicto armado y las economías extractivistas en las poblaciones del Catatumbo, región en la que habita el pueblo Barí. Su obra es multidisciplinaria y gira en torno a la relación que entablan los hombres con la naturaleza y a las complejidades y conflictos que caracterizan esa interacción. Los dibujos de paisajes del Catatumbo que aquí se presentan evidencian esa tensión pues, a través del carboncillo que usa para representar la exuberante naturaleza, la artista referencia la explotación de recursos, en especial la extracción minera. La obra también exige una mirada atenta para descubrir las huellas del conflicto y la violencia que la selva oculta.
Dale play al audio