“No puede ser el típico museo cuando piensan contar tantas cosas, cuando deben contar desde lo desgarrador hasta lo entrañable del ser humano, por que la guerra en Colombia nos ha degrado como sociedad”.

Esther Polo. Me tomo la voz. 2015

Imaginar el Museo

La ley 1448 de 2011 impone al Centro Nacional de Memoria Histórica diseñar, crear y administrar un Museo de la Memoria como medida de reparación simbólica para las víctimas y la sociedad colombiana.

Recorrido de memoria guardia indígena Nasa. Foto César Romero para el CNMH. 2016

Para cumplir esa tarea, como parte de la construcción social del Museo, primero fue necesario  contar con la opinión y la experiencia de quienes desde antes venían haciendo memoria en sus territorios. Una de las formas de esa construcción fue a través del proyecto Voces de la Memoria, entre el Centro de Investigación y Educación Popular (Cinep) y el CNMH. El propósito era recoger las percepciones y recomendaciones que tenían las víctimas y distintos sectores de la sociedad para el Museo de Memoria Histórica de Colombia.

A lo largo del proyecto se hicieron 35 talleres regionales y 5 nacionales en 13 regiones del país, donde participaron las víctimas y sus organizaciones. También se involucraron la academia, centros de investigación y medios de comunicación, con el propósito de conocer las ideas, expectativas, necesidades y recomendaciones sobre el Museo.

Algunas de las preguntas más importantes fueron: ¿qué es un espacio de memoria y qué tan importante es para usted que se construya un museo como medida de reparación? ¿Dónde debe estar? ¿Qué debe evidenciar? ¿Por qué es importante? ¿Cómo hacer espacios de memoria en medio del conflicto? ¿En qué contribuyen los espacios de memoria a la paz? ¿Cómo hacer visible la situación de violencia en un espacio nacional de memoria? ¿Cómo ese espacio repararía a las víctimas?

Además de los diálogos regionales y el proyecto Voces de Memoria, en eventos como el Encuentro de la Red Latinoamericana de Sitios de Memoria y la Cumbre Mundial de Arte y Cultura para la Paz, en 2015, las víctimas y parte de la opinión pública aportaron ideas de lo que ellos se imaginaban que podría ser o contener el Museo.

A continuación, se reúnen algunas de las propuestas más significativas. Allí se notan los distintos puntos de vista, a veces incluso contradictorios. Unos le apuntaron al Museo como un lugar de reconciliación, donde se articulen las distintas iniciativas y se visibilice la esperanza. Otros dijeron que era necesario incluir los momentos dolorosos del conflicto. Otros más expresaron sus temores acerca de la posibilidad de que mediante el Museo se institucionalizara algo tan diverso como la memoria:

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Recorre el proceso de la construcción del Museo