¡Y yo levanto mi voz! Memorias de resistencia y paz en Tumaco

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“¡No!, esto no puede seguir así, mi Tumaco nos necesita, hay que cambiar esta realidad, yo no soporto la injusticia”, canta la agrupación ARS, a ritmo de hip hop. Su canción “Mi Tumaco” encabeza la lista de la producción musical: ¡Y yo levanto mi voz!

Este compilado de 27 poesías y 15 canciones, interpretadas por once artistas y grupos locales, narra la desigualdad, el conflicto armado y la resistencia en la región del Pacífico Nariñense.

“Se trata de una muestra de la creatividad y la capacidad no sólo de estos poetas y músicos, sino de todos los habitantes de la región del Pacífico nariñense, para hacer frente a los impactos de la guerra y, desde su identidad y arraigo por el territorio, levantar su voz y clamar por la paz, por una vida digna”, afirman los realizadores del proyecto. La iniciativa surgió de la Diócesis de Tumaco –a través de la Pastoral Social y de la Casa de la Memoria–, en convenio con el Centro Nacional de Memoria Histórica.

 

En 1999 los primeros integrantes del Bloque Libertadores del Sur (BLS), comandados por Guillermo Pérez Alzate, alias Pablo Sevillano, llegaron en dos grupos y se instalaron en Pasto y Tumaco. En este último municipio obtuvieron el apoyo de comerciantes y de miembros de la Armada Nacional, según lo han confesado algunos ex paramilitares ante fiscales de Justicia y Paz.

Con el pretexto de combatir a la guerrilla y a la delincuencia común del departamento, los paramilitares asesinaron, desplazaron y desaparecieron a cientos de habitantes en esta región del país. Después de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia, a Tumaco llegaron sus herederos, las Águilas Negras. Aunque gran parte de sus integrantes fueron absorbidos por los Rastrojos, su presencia aún se siente y su alianza con las Farc los hizo más fuertes.

La Iglesia Católica en Tumaco tenía como tradición celebrar la ‘Semana por la Paz’ el 9 de Septiembre, Día Nacional de los Derechos Humanos. Sin embargo esta costumbre cambió después del 19 de septiembre de 2001, fecha en la que paramilitares del Bloque Libertadores del Sur asesinaron frente a la puerta de la iglesia de La Merced a Yolanda Cerón, directora de la Pastoral Social. Desde ese entonces, el evento por la paz se clausura el 19 de septiembre para conmemorar a la religiosa que trabajó arduamente por la organización comunitaria de las poblaciones afro e indígenas y la titulación de sus tierras.

Según varias personas que conocieron a la hermana Yolanda, como es recordada popularmente en Tumaco, el asesinato fue causado por las denuncias que hacía sobre la complicidad de la fuerza pública con los paramilitares.