Mujeres en la guerra

  • Carlota Llano
  • Fernando Montes
  • Escénicas
  • Teatro
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  • Obra
  • Contexto

Mujeres en la guerra es una obra de teatro basada en el libro de Patricia Lara Salive, Las mujeres en la guerra. Para su obra, Carlota Llano y Fernando Montes retoman cuatro testimonios de los diez escritos en el libro: el de Dora Margarita, una mujer militante del ELN y del M-19; el de Margot Leongómez de Pizarro, madre de Carlos Pizarro, guerrillero del M-19 y candidato presidencial; el de Chave, una integrante de las autodefensas y por último el de Juana Sánchez, una mujer desplazada. Carlota Llano interpreta a las cuatro mujeres, quienes van apareciendo frente al público para contar sus historias, sus pérdidas y sus opiniones sobre la situación del país. Los cuatro relatos señalan las dolorosas consecuencias del conflicto armado.

Nueve de cada diez víctimas del conflicto armado en Colombia son hombres. Las mujeres por general sobreviven a los ataques de grupos armados pero sufren otro tipo de crímenes que afectan su dignidad como por ejemplo, la violencia sexual. Ellas cargan las consecuencias de la guerra: el duelo de sus seres queridos, el desplazamiento, la pobreza, los traumas, la desatención de la sociedad y del Estado y los constantes procesos de revictimización en el largo camino de exigir justicia y verdad. Según el informe “¡Basta ya! Colombia: memorias de guerra y dignidad”, las cifras entre 1985 y el 2012, 2.420.887 mujeres han sido desplazadas; 1.431 han sido víctimas de violencia sexual; 2.601, de desaparición forzada; 12.624, de homicidio; 592, de minas antipersonal;  5.873 de secuestro y 1.697, de reclutamiento ilícito.

También son víctimas del conflicto armado algunas mujeres que hacen, o han hecho parte de grupos ilegales. Están inmersas en la guerra, una actividad que históricamente ha sido dominada por los hombres. Es común que las mujeres tengan que someterse a sus jefes, lo que las convierte en víctimas de maltrato y de violencia sexual. Asimismo, aquellas que logran reintegrarse a la sociedad son juzgadas más fuertemente que un hombre que se ha desmovilizado.