MUJER-ERES: el teatro como arte sanador

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¿De qué violencias han sido víctimas las personas que han tenido que dejar su país y abandonarlo todo para poder proteger sus vidas? ¿Cuáles son sus recuerdos? La obra de teatro “Mujer-eres” nace como una iniciativa creada por 40 mujeres que, siendo perseguidas y violentadas en el marco del conflicto armado colombiano, tuvieron que migrar forzadamente y cruzar las fronteras de su propio país para exiliarse en España.

Con relatos íntimos, La Colectiva de Mujeres Refugiadas, Exiliadas y Migradas en España construyó desde 2016 una obra de teatro basada en las historias de vida de las mujeres que hacen parte de la organización. Con una presentación artística hecha en Barcelona, España, la obra buscó visibilizar las vulneraciones sufridas por las mujeres a causa de la guerra y posicionar las voces de las mujeres colombianas exiliadas tanto en Cataluña como en Colombia.

Alba Teresa Higuera coordinadora de La Colectiva de Mujeres Refugiadas, Exiliadas y Migradas afirmó que el impacto de la guerra ha sido desproporcionado en la vida de las mujeres. “Las huellas de estas violencias están escritas en nuestro cuerpo, en nuestro territorio, en nuestras familias, en nuestros procesos comunitarios”, al tiempo que reconoció la transformación de estos hechos victimizantes para convertirlos en acciones de resiliencia.

“Las mujeres que hoy nos encontramos aquí, ninguna eligió ser desplazada ni exiliada, el desplazamiento forzado es un delito de lesa humanidad y crimen de guerra. El gobierno tiene las llaves de mi casa, ¿hasta cuándo?…Los invitamos a colocarse en nuestros zapatos para la exigibilidad de nuestros derechos”, dice una de las protagonistas de la obra “Mujer-eres: el teatro como arte sanador”.

El informe “Exilio colombiano, huellas del conflicto armado más allá de las fronteras” publicado por el Centro Nacional de Memoria Histórica, describe el término exilio como: “una prolongación de los impactos del conflicto armado y la violencia generalizada más allá de las fronteras de Colombia, especialmente de aquellos hechos de persecución, individuales o colectivos, dirigidos específicamente contra la población civil por motivos de raza, religión o pertenencia a determinado grupo u opiniones políticas” (p. 20). Las personas colombianas exiliadas huyeron para proteger sus vidas, las de sus familias e incluso la de grupos o comunidades enteras. La cifra exacta del total de personas, grupos y comunidades exiliadas sigue siendo desconocida pues los reportes oficiales no incluyen a quienes salieron huyendo del conflicto sin solicitar protección internacional.

La legislación nacional aún no ha reconocido plenamente el exilio como una forma de violencia derivada del largo conflicto armado interno. Los y las exiliadas solo pueden llegar a ser reconocidas y reparadas a partir de alguno de los hechos victimizantes que ocurrieron en el territorio nacional, pero no por los daños y afectaciones derivadas de vivir durante años o décadas fuera del territorio nacional.