Monumento sonoro: “La historia de los Colibríes y las Langostas”

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El Monumento sonoro por la memoria es parte del proyecto Las voces de los niños, niñas y adolescentes. Ecos, desarrollado por el Centro Nacional de Memoria Histórica en convenio con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y la Corporación Opción Legal. El repertorio de canciones se construyó junto a niños, niñas y jóvenes en varias regiones de los municipios de Puerto Rico, Vistahermosa, Apartado, Necoclí, San Carlos, Cauca y Montes de María.

La puesta en escena consistió en un recorrido por el país llamado La caravana por la memoria, en la que alrededor de 300 niños cantaron acompañados de teatro, música, narraciones e imágenes. Su parada final fue Bogotá, en donde narraron la fábula de los niños y niñas que han nacido y crecido en contextos de conflicto armado: los desplazamientos, el reclutamiento forzado de sus amigos y compañeros de clase, la desaparición de sus vecinos, el miedo constante y a pesar de todo esto, los juegos, los sueños, las esperanzas y las ganas de vivir en un país en paz.

De acuerdo con el informe “Una guerra sin edad” publicado en 2017 por el CNMH, los niños, niñas y jóvenes han sido son objetivos claros de los grupos armados. El reclutamiento forzado les ha garantizado a estos grupos la supervivencia en el tiempo y les ha permitido fortalecer sus propósitos bélicos e ideológicos. Por estas razones, el reclutamiento ha sido sistemático, calculado y frecuente. Según el informe, los actores armados han hecho presencia en espacios de socialización de niños, niñas y adolescentes como escuelas, parques, centros culturales, deportivos y los barrios donde viven.

De acuerdo con los registros, los reclutadores prefieren a los varones, pues 71 por ciento de los casos corresponden al sexo masculino. Los datos también revelan que el reclutamiento se dio en edades desde los 4 años en adelante. Como escribió Gonzálo Sánchez: “La recuperación, desvinculación y reincorporación implica para el niño, niña o adolescente, una doble exigencia: por un lado la de enfrentarse desde la vida civil y autoreconocerse como victimario en las acciones cometidas, y por el otro la de comprenderse como víctimas de sucesivas vulneraciones a sus derechos, que en la mayoría de los casos empezaron incluso antes del reclutamiento”.

Los municipios donde más hubo casos registrados de reclutamiento fueron Garzón (Huila); San Vicente del Caguán y Florencia (Caquetá); Medellín (Antioquia); San José del Guaviare (Guaviare), Planadas (Tolima), Barbacoas y San Andrés de Tumaco (Nariño); Tame (Arauca); Jamundí y Buenaventura (Valle del Cauca).