Monumento por la dignidad y la memoria

  • Artes visualesEscénicas
  • Red juvenil del Suroccidente de Barranquilla
  • IntervenciónPerformance

Obra

El monumento por la dignidad y la memoria es un monumento inusual. La Red Juvenil del Suroccidente de Barranquilla junto con la Fundación Rayuela realizan una acción de teatro efímero que se manifiesta de maneras diferentes en el espacio público y cambia según el lugar (se ha realizado en Soledad, Barranquilla y Cartagena). Estas acciones irrumpen en la cotidianidad de la ciudad: personas pertenecientes a las fundaciones Buscando Amigos, Nuevo Renacer y Aprodefa (en el caso de Cartagena) que llevan paraguas intercalados en blanco y negro con la frase impresa Nunca Más caminan a la plaza donde instalan el Monumento. Llevan pancartas en el pecho con nombres de víctimas y desaparecidos. Luego las disponen en el piso de la plaza junto a velas encendidas. Se complementa la instalación del Monumento con otras acciones del teatro efímero: vestidos de ropa negra y marchando a la manera militar los participantes de la acción hacen un recorrido hasta llegar a la plaza donde está el Monumento.

Contexto

En la Costa Atlántica colombiana el conflicto armado se ha hecho sentir cerca del casco urbano de ciudades como Barranquilla. En el 2001, paramilitares del Bloque Norte asesinaron a cuatro personas en el corregimiento de Juan Mina, zona rural de Barranquilla, de la manera sanguinaria que los caracterizó. Los cuerpos de las víctimas fueron torturados y degollados en el baúl de dos carros que tenían marcadas las iniciales AUC, de las Autodefensas Unidas de Colombia.

Esa masacre fue la prueba de la estrategia expansionista que, a comienzos del 2000, tenía el grupo criminal, que si bien llevaba operando en la Costa durante los últimos 10 años, aún no se había internado de manera tan evidente en el departamento. En el 2003, Rodrigo Tovar Pupo, alias ‘Jorge 40’, actualmente extraditado en Estados Unidos, creó el frente José Pablo Díaz para que se tomara la región.