Mi otro yo

  • Teatro por la Paz de Tumaco
    • Obra
    • Proceso

    En septiembre del 2011, en el marco de la Semana por la Paz en Tumaco, el Grupo Juvenil Teatro Cien Pies del Teatro por la Paz presentó por primera vez la obra Mi otro yo. La obra reúne varias de las vivencias dolorosas de la guerra en el departamento de Nariño mediante un diálogo que denuncia la impunidad, dignifica a las víctimas y a sus familiares y rinde homenaje a la Hermana Yolanda Cerón Delgado, asesinada por paramilitares el 19 de septiembre de 2001.

    El Teatro por la Paz se conformó en el 2009 cuando la Diócesis de Tumaco gestionó junto al Servicio Civil por la Paz del gobierno alemán la creación de un grupo de jóvenes interesados en el teatro, dirigidos por la dramaturga y actriz nicaragüense Norma Rivera. Por instrucción del obispo Gustavo Girón Higuita, cada parroquia de Tumaco recibió al Teatro por la paz y sirvió de escenario para presentar sus obras en la segunda mitad de la misa. 

    En medio de la creciente violencia entre bandas criminales emergentes y grupos guerrilleros por las rutas de la droga en Nariño, las obras de este grupo de jóvenes se convirtieron en una herramienta pacífica y efectiva para recordar y dignificar a las víctimas del conflicto armado, resistir a la violencia, clamar justicia y denunciar la impunidad.

    El Teatro por la paz de Tumaco está constituido por tres grupos: el grupo juvenil teatro Araña, del barrio Nuevo Milenio y el grupo juvenil teatro Cienpiés, del barrio La Florida, ambos integrados por jóvenes entre 14 y los 23 años; y el grupo de mujeres teatro Tumatai, en La Florida, que solo tiene actrices entre 19 y 62 años. Esta iniciativa ha tenido tanta acogida que han sido invitados a presentarse en otras regiones de Colombia.

    En 1999 los primeros integrantes del Bloque Libertadores del Sur (BLS), comandados por Guillermo Pérez Alzate, alias Pablo Sevillano, llegaron en dos grupos y se instalaron en Pasto y Tumaco. En este último municipio obtuvieron el apoyo de comerciantes y de miembros de la Armada Nacional, según lo han confesado algunos ex paramilitares ante fiscales de Justicia y Paz.

    Con el pretexto de combatir a la guerrilla y a la delincuencia común del departamento, los paramilitares asesinaron, desplazaron y desaparecieron a cientos de habitantes en esta región del país. Después de la desmovilización de las Autodefensas Unidas de Colombia, a Tumaco, según la Defensoría del Pueblo, llegaron sus herederos, las Águilas Negras. Y aunque gran parte de sus integrantes fueron absorbidos por los Rastrojos, su presencia aún se siente y su alianza con las Farc los ha hecho más fuertes.

    La Iglesia Católica en Tumaco tenía como tradición celebrar la ‘Semana por la Paz’ el 9 de Septiembre, Día Nacional de los Derechos Humanos. Sin embargo esta costumbre cambió después del 19 de septiembre de 2001, fecha en la que paramilitares del Bloque Libertadores del Sur asesinaron frente a la puerta de la iglesia de La Merced a Yolanda Cerón, directora de la Pastoral Social. Desde ese entonces, el evento por la paz se clausura el 19 de septiembre para conmemorar a la religiosa que trabajó arduamente por la organización comunitaria de las poblaciones afro y la titulación de sus tierras.

    Según varias personas que conocieron a la hermana Yolanda, como es recordada popularmente en Tumaco, el asesinato fue causado por las denuncias que hacía sobre la complicidad de la fuerza pública con los paramilitares.