Bojayá: Por ríos y por selvas

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El telón de Bojayá fue bordado por las mujeres del grupo de artesanías Guayacán, conformado por las Hermanas Agustinas. Tiene una extensión de 6 m. por 2.5 m. y lleva los nombres de las 84 víctimas que murieron el 2 de mayo del 2002. Según el informe Bojayá, la guerra sin límites, publicado por el Centro Nacional de Memoria Histórica (2010), el telón fue una estrategia contra el miedo, “para conversar, para hacer algo y no estar solo pensando en la muerte, a quién se llevaban, qué pasaba.”

Durante cuatro meses, el proceso de creación se convirtió también en un espacio de apoyo colectivo donde era posible hablar sobre el dolor y el recuerdo afectuoso de los muertos. En algunos casos los familiares bordaron los nombres de sus seres queridos asesinados. Un joven de Bellavista (Bojayá) dibujó los nombres y figuras de flores, pájaros, canoas y pescados. Cada mujer hizo un pedazo y al final todos se juntaron para conformar el gran telón.

La comunidad utiliza la manta de colores y nombres de los fallecidos como telón de fondo para sus presentaciones y discusiones. Se ha convertido en una bandera de la resistencia frente a la violencia. En la parte inferior de la tela están bordadas las siguientes palabras: Por río y por selvas/ que guarden la memoria/ de tantos pueblos negros/ que aquí hacemos memoria.

El 2 de mayo de 2002 la historia del municipio de Bojayá, Chocó, cambió para siempre. Alrededor de las 11 de la mañana, empezó un enfrentamiento entre el frente 58 de las FARC y paramilitares del bloque Élmer Cárdenas de las AUC que duraría desde el 20 de abril hasta el 7 de mayo. Los habitantes del municipio se refugiaron en la iglesia, donde los guerrilleros arrojaron una pipeta de gas que explotó y de inmediato redujo el edificio a escombros.

En total, 98 personas murieron, 79 de ellas, como consecuencia directa de la explosión, 13, en medio de los enfrentamientos de los días anteriores y posteriores a la destrucción de la iglesia. Durante los ocho años siguientes, seis personas más que estuvieron expuestas a la explosión murieron de cáncer.

En septiembre de 2015, el Consejo de Estado dejó en firme el fallo del Tribunal del Chocó que encontró culpable de omisión a la Nación, representada por el Ministerio de Defensa, por los hechos ocurridos en 2002 en el marco de los enfrentamientos entre dos grupos armados ilegales. En repetidas ocasiones la Procuraduría y la Defensoría del Pueblo habían advertido a las autoridades sobre la amenaza que representaba la presencia de las FARC y de los paramilitares desde 1997.